El siguiente  error que solemos cometer como Consumidores es, prácticamente, patrimonio exclusivo de las empresas de telefonía. Un pequeño – y aparentemente sencillo – trámite administrativo que acaba dándonos grandes quebraderos de cabeza.

Recobros Telefonía teleoperador portabilidad

La actual situacion economica convierte a la «búsqueda del mejor precio» en una constante de nuestras compras y relaciones comerciales. Ésa misma situación provoca también, y en cada vez más hogares, que en ocasiones no podamos cumplir con nuestras obligaciones económicas… dentro del plazo estipulado (no confundir con un impago).

Atrás quedaron los tiempos en los que un amago de portabilidad nos garantizaba una mejor tarifa y, con suerte, un nuevo terminal».

Ni una ni otra circunstancia convierten al Consumidor en un delincuente (ésto es algo que jamás debemos olvidar) aunque las consecuencias que a veces se derivan de tales situaciones… nos quieran hacer creer lo contrario.

Os exponemos otro de los errores que solemos cometer como consumidores (a nivel estadístico, dos de los más frecuentes) y que más molesto suele resultar:

2. Cursar una portabilidad para obtener una contraoferta.

Atrás quedaron los tiempos en los que un amago de portabilidad a nuestra compañía nos garantizaba una mejor tarifa y – con suerte – el poder estrenar un nuevo y flamante terminal. La reducción del beneficio que obtienen las compañías con su actuales tarifas (que pese a ello siguen siendo demasiado elevadas), unido a un descenso generalizado en el consumo telefónico nos convierten – en muchas ocasiones – en «usuarios ya no tan rentables». Da igual los años que llevemos con la compañía… lo que cuenta es lo que consumimos.

Por ello muchos consumidores se encuentran con la sorpresa de que, al tramitar una portabilidad con la esperanza de obtener una mejora en sus condiciones por parte de su actual operador… éste no sólo pone freno alguno a la marcha del usuario si no que – en determinados casos y una vez cursada la portabilidad – se habilita un periodo (a partir de un mes, en ocasiones mucho más) por el que se nos inhabilita para regresar a la compañía.

A ésto hay que añadir que el nuevo operador – aún cuando no lleguemos a formalizar la contratación con él  – puede jugarnos también una mala pasada.

Si no culminamos la portabilidad, se nos intentarán cargar unos costes administrativos por la gestión (forma legal de eludir el Derecho de Desistimiento). En otras ocasiones, la compañía que debería recepcionar nuestra línea puede apelar a criterios internos (posibilidad de riesgo, pequeñas deudas anteriores, scoring…etc.) para rechazar la tramitación.

Es así como, en casos extremos pero cada vez más frecuentes, el usuario pierde su numeración y, consecuentemente, el servicio telefónico ligado a ella… quedando varado entre dos compañías.

La situación se agrava en aquellos casos en los que la nueva compañía admite hacerse cargo de la penalización y, por distintos motivos, la tramitación no llega a buen puerto. Muchos consumidores se encuentran con penalizaciones, costes administrativos y otros requerimientos inesperados.

QUÉ HACER:  En primer lugar tener claro si deseamos obtener una mejora en las condiciones con nuestro actual operador ó, por el contrario, mejorar nuestras tarifas con uno nuevo. En el primer caso, debemos saber que existen Departamentos de Fidelización dentro de las compañías, con los que negociar una nueva tarifa, un nuevo terminal en condiciones preferentes, sin tener que acudir al manido recurso de simular una portabilidad.

En caso de que, pese a tal negociación, optemos por cursar la portabilidad, debemos informarnos previa y concienzudamente de las tarifas y condiciones que ofertan las otras compañías (letra pequeña incluida), sobre todo cuando incluyan «pago de penalización» y actualmente dispongamos de un compromiso de permanencia.

Si, una vez cursada la tramitación recibimos una contraoferta de nuestro actual operador, solicitar apoyatura documental con las nuevas condiciones y – una vez aceptadas – tramitar administrativamente la cancelación de portabilidad con el segundo operador… para evitar sorpresas desagradables.

Si pese a todo, la tramitación no sale como pretendemos, recordar al usuario que dispone de unos Derechos como Usuario… y de una entidad como Atención al Consumidor para hacerlos valer.

1 Comentario

  1. Como tengas una tarifa básica, no prepares una factura mensual muy alta y, encima, te hayas retrasado en algún pago, con solo susurrar «portabilidad» te abren las puertas de su casa… pero para que te vayas.

    Da igual, aunque lleves 20 años con la compañía, les da lo mismo

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