La reducción de los beneficios de bancos y cajas en sus márgenes financieros les ha conducido a explotar esta vía de ingresos

Hoy los bancos cobran por todo. Hace no tanto tiempo -entre 2005 y 2007- algunas entidades promocionaban a bombo y platillo ofertas de «comisiones cero» que eximían al usuario del pago de tarifas básicas como las vinculadas al mantenimiento de las cuentas, la emisión de tarjetas o la realización de transferencias.

Numerosos bancos, contagiados por el éxito de esas campañas en la captación de nuevos usuarios, se sumaron de una u otra manera a esta moda. Y así llegaron las tarifas planas de comisiones bancarias, la exención del pago de estos gastos a clientes relacionados con ciertos productos, nóminas y recibos… Las iniciativas eran diversas y las comisiones entraban en una fase bajista que parecía tender a cero. Desgraciadamente para los usuarios, esta tendencia ha cambiado.

Hasta por respirar…

Ahora lo que se lleva es elevar las comisiones al máximo y cobrar por todo lo que se pueda. La nueva estrategia tiene su porqué: al igual que en momentos de bonanza económica y de competencia extrema entre las entidades financieras por captar usuarios, eliminar las comisiones constituyó un gran gancho promocional, con la crisis actual, bancos y cajas están viendo caer sus márgenes financieros básicos y recurren a otras alternativas para continuar con un buen nivel de ingresos.

Son muchas entidades las que han optado por encarecer sus comisiones y por hacerlo de golpe y en todas sus modalidades: mantenimiento de cuenta, transferencias, cobro de cheques, administración de tarjetas, solicitud del estudio de un crédito… Incluso las tarifas planas para quedar exento del pago de comisiones han subido de precio. Los contados clientes que disfrutan de promociones «comisiones cero» (no más del 15% del total) saben que, de todos modos, hay otros muchos conceptos -relacionados con planes de pensiones, fondos de inversión, valores de Bolsa e hipotecas- por los que deben seguir pagando, y además, comisiones cada vez más onerosas.

En 2007, las cinco grandes entidades bancarias españolas ingresaron 15.750 millones de euros en concepto de comisiones, casi un 11% más que el año anterior. Algunas llegaron al 15% más. Para 2008 (aunque aún no hay datos definitivos) se estima una caída en los ingresos por comisiones debido a la menor venta de fondos de inversión, valores y fondos de pensiones, productos que con la crisis han perdido la confianza del cliente. De ahí que muchos bancos y cajas estén encareciendo sus comisiones.

Principales comisiones bancarias

De servicioSe aplican por los servicios más básicos, utilizados por la mayoría de los usuarios. Es el caso de comisiones por mantenimiento de cuenta, cobro y emisión de cheques, y realización de transferencias. Salvo que se disfrute de una «tarifa plana» de comisiones o de una campaña que exime el pago de estas tarifas, el usuario percibirá un significativo incremento de estas tasas.

De mantenimiento de cuenta

El coste medio por mantener una cuenta corriente es de 20 euros anuales, aunque puede llegar hasta 42 euros. Si la comisión que le cobran es de 9 ó menos euros anuales puede felicitarse, es de las más baratas del mercado. En el último año, el incremento medio de la comisión por una cuenta corriente fue de más de un 7%. Para evitar este gasto, lo mejor es suscribir una cuenta corriente por Internet, ya que a través de este canal las entidades eximen del pago de las comisiones básicas por servicios.

Comisiones por transferencias

La tendencia es también alcista. La normativa del Banco de España permite desde octubre de 2006 cobrar comisiones tanto al emisor como al receptor de la transferencia. Aún las entidades no han comenzado a convertir en hecho esta posibilidad. En 2008, la tarifa media por una transferencia dentro de una misma plaza se encareció un 6,3%, hasta alcanzar los 3,19 euros. Es el importe medio, calculado para una transferencia de 10.000 euros. Las entidades, por lo general, aplican mayores comisiones cuando los importes son inferiores. Los porcentajes sobre el capital que se transfiere van desde un 0,05% hasta un 0,40%. Como mínimo cobran 2,50 euros y como máximo, 6 euros.

Comisiones por uso de tarjetas

Ésta es una de las partidas con las que los bancos obtienen mayores ingresos y, precisamente, en la que se están produciendo más revisiones en los últimos meses. Sacar dinero de un cajero con una tarjeta de débito en una entidad diferente a la del cliente pero perteneciente a la misma red (Servired, Euro 6000 o 4B) costaba a finales del pasado año 0,71 euros de media, lo que representa un incremento del 18% respecto al mismo mes del año anterior. Si se trata de una extracción de efectivo en una red distinta a la del banco o caja de origen, se paga hoy de media 2,65 euros, un 2,3% más que a finales de 2007. Ambos datos corresponden a extracciones de 300 euros. No obstante, también en este capítulo las entidades aplican distintas comisiones en función de la cantidad de dinero que se extraiga. En tarjetas de débito, el cobro máximo por sacar dinero de un cajero de una entidad distinta pero de la misma red representa el 2% del dinero que se extrae. En tarjetas de crédito, la comisión es de entre un 2% y un 4%. Es mucho dinero: por sacar 1.000 euros que el cliente pagará en pocos días, cuando llegue el recibo mensual de su tarjeta, pueden cobrar al usuario hasta 40 euros. Incluso la banca on line, que en algunos casos eximía de comisiones por extracciones con tarjeta en cajeros de la propia red, se ha contagiado de esta moda de cobrarlo todo.

Comisiones por descubiertos en cuenta

Tener la cuenta en números rojos también sale hoy más caro que hace un año. De media, las entidades cobran 10,05 euros cuando un cliente deja su cuenta en rojo, un 23% más que a cierre de 2007. A esto hay que sumarle la denominada «comisión por reclamación de descubiertos» que se sitúa hoy en 28,91 euros, frente a los 26,81 euros de hace poco más de un año: la subida ha sido del 7,83%. El artículo 19, apartado 4 de la Ley 7/1995 del 23 de marzo dice que la comisión percibida por situaciones de descubierto, junto con los intereses, no podrá dar lugar a una tasa anual equivalente superior a 2,5 veces el interés legal del dinero (que en la actualidad se sitúa en el 5,5%).

ANTE EL COBRO ABUSIVO

  • Negociar con el banco. Pese al afán e interés de las entidades por ganar más en comisiones, bancos y cajas pueden ser flexibles en este apartado, hasta el punto de que los clientes más fieles y vinculados a la entidad pueden quedar exentos de su pago después de hablar con el director de la sucursal. Se requiere, por tanto, un trato cercano y personalizado. Si apenas se conoce al director o algún comercial bancario es más difícil librarse del pago.
  • No descartar la banca on line. Aunque en tarjetas comienza a imponerse la moda de cobrar elevadas tarifas, en general, la banca on line se ha distinguido por eximir a sus clientes del pago de estas tasas. Los mejores costes y su estructura financiera basada en la tecnología permiten a la banca electrónica no cobrar por estos conceptos.
  • Denunciar en la propia entidad. Ante comisiones que se consideren abusivas, siempre se puede presentar una reclamación ante la entidad y, después, si es necesario, ante el Banco de España (Servicio de Reclamaciones. Banco de España. C/ Alcalá, 48. 28014 Madrid. Teléfono: 91 338 65 30). Pero sepamos que, normalmente, las comisiones serán muy caras pero no ilegales.

    Comisiones por productos de inversión

  • Fondos de inversión y de pensiones. Las entidades son libres de fijar las comisiones que aplican por gestionar sus productos de inversión. No obstante, la Comisión Nacional del Mercado de Valores -para los fondos de inversión- y la Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones -para los fondos de pensiones- fijan las cantidades máximas. En los fondos la comisión de gestión no puede superar el 2,25%, la de depósito el 0,2% y las de suscripción y reembolso, el 5%. Las comisiones deben figurar en el reglamento de los fondos de inversión. Para cualquier incremento o reducción, la gestora solicitará permiso a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Autorizados los cambios, los partícipes que no estén de acuerdo pueden, en el plazo de un mes, salir del fondo sin que suponga penalización. Aunque pueda resultar paradójico, son numerosas las gestoras que bajan el coste de las comisiones de sus productos para mostrarse más atractivas ante los ahorradores. La caída de los mercados ha dejado a muchos fondos de inversión sin rentabilidad, sobre todo a los de renta variable, que han perdido más de un 40% de media en 2008. Por su parte, los de renta fija, en los mejores casos, apenas han rendido por encima del 2%. En ocasiones, cobrar una comisión del 2,5% se come toda la rentabilidad del producto, por lo que muchos usuarios se dan de baja en estos productos. Como reacción, algunas entidades han comenzado a aplicar la «comisión de éxito»: sólo cobran al cliente por su gestión si son capaces de generar beneficios. En los planes de pensiones, la suma de las comisiones de gestión y la comisión de depósito no puede superar el 2,5%. Numerosas entidades, no obstante, se aferran tanto hasta el último céntimo a estos límites a la hora de fijar sus tarifas que la Comisión Europea ha instado a las gestoras e instituciones de planes de pensiones a bajarlas y hacer más competitivo este producto financiero.
  • Bolsa. Por mantener una cuenta de valores y operar en Bolsa las comisiones varían mucho entre unas entidades y otras. Las tarifas se mueven para las operaciones pequeñas (inferiores a 12.000 euros) entre el 0,25% y el 3% sobre el total efectivo de la operación. Si se opera a través de Internet, casi siempre las comisiones de intermediación y de compraventa serán inferiores. Incluso hay entidades cuyas promociones permiten operar sin pago alguno de comisiones durante un periodo de tiempo. En todo caso, una comisión que siempre tendrá que pagar el cliente es el denominado «canon de Bolsa». Hoy, por inversiones de hasta 300 euros, la Bolsa cobra una tasa de 1,1 euros. Si se invierte entre 300 y 3.000 euros, la cantidad es de 2,45 euros más el 0,024% de la cantidad invertida. Si se invierten entre 3.000 y 35.000 euros, la comisión se eleva a 4,65 euros más el 0,012% de lo invertido.Cómo reducir su coste

La competencia es feroz tanto en el ámbito de fondos de inversión como en el de pensiones. En este sentido, no se puede negociar la comisión (como sí ocurre con los productos básicos de banco) ya que la tarifa está regulada e indicada en el contrato del fondo de inversión (igual para todos los partícipes y registrado en la CNMV). Por tanto, cuando se interpretan abusivas las tarifas que se cobran por el fondo de inversión o de pensiones lo mejor es salirse y elegir otro producto en el que invertir.

La legislación permite cambiar de fondo de inversión y de pensiones sin necesidad de rendir cuentas a Hacienda. En el caso de la operativa en Bolsa, se puede reducir el cobro de comisiones operando a través de un banco por Internet. Las comisiones de compraventa de valores on line pueden ser hasta un 20% más baratas respecto a las entidades tradicionales.

COMISIONES EN PRÉSTAMOS

Con la fuerte subida de la morosidad que caracteriza estos últimos meses, numerosas entidades están elevando no sólo las exigencias para conceder préstamos sino también sus tipos de interés y comisiones, aunque no en todas de igual modo. Por ejemplo, la comisión de apertura de un préstamo ha subido desde el 2,57% de finales de 2007 al 2,64%, y la de estudio ha pasado desde el 0,57% hasta el 0,62%.

La entrada en vigor de la reforma de la Ley Hipotecaria en enero de 2008 abarató las comisiones de subrogación y cancelación anticipada y total. La nueva ley ha limitado al 0,5% las comisiones por amortización anticipada de un préstamo a interés variable y a un 0,25% si la hipoteca tiene más de tres años.

En este apartado, como en tantos otros, lo más eficaz es negociar con el banco, pero desde una posición de fuerza. Si la entidad tiene catalogado al usuario como buen cliente, es la primera interesada en evitarle disgustos que podrían propiciar su fuga a la competencia. Por ello, procede, y mucho, exigir en la entidad habitual un trato preferente. Porque no todo es suficiente con un trato en la oficina amable en lo personal. Tan importante, o más, es que no nos repercutan ciertos costes (de los que eximen a los usuarios más concienciados y exigentes), que pueden lastrar nuestra economía, que no necesita precisamente ahora de más gastos.

Fuente: consumer.es

3 Comentarios

  1. Buenos días,

    .. un par de preguntillas ¿alguien más está intentando que los abusibos 13,92 eur. que cobra el BBVA por servicios telemáticos sean reducidos? ¿Alguien tiene copia del contrato de estos servicios?

    Si habeis conseguido alguna de las dos cosas, por favor, decidme cómo.. Llevo llamando a la oficina, y enviando faxes de solicitud de reducción de comisión desde hace ya meses y me dan laaargas continuamente.

    Gracias de antemano por vuestra ayuda, y un saludo

    María

  2. puede un banco el recibo de una tarjeta de credito del mismo mes girarlo tres veces para producir un gasto de devolucion de 30 euros cada vez es legal esto.

  3. Está claro que los ladrones no están fuera de los mostradores de los bancos. Antes actuaban con palancas y antifaz, y ahora actúan con el bolígrafo y la sonrisa. A mí me envían dos recibos en un sobre, y me cobran los gastos de envío en los dos recibos. Sólo me queda la pataleta ya…

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