Desde la Organización internacional para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD), que engloba a países de todo el mundo con el objetivo de crear políticas que mejoren la calidad de vida económica y social de los ciudadanos, alertan de la peligrosidad de las pilas botón.

Son pequeñas baterías con forma de moneda, que pueden ser más o menos grandes, y que se encuentran en muchos productos domésticos, como algunos juguetes, calculadoras, relojes, mandos a distancia de televisión, audífonos, libros parlantes, tarjetas de felicitación, etc.

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, en colaboración con la OECD, advierte sobre el peligro de ingestión accidental de estos productos y hace un llamamiento a todos los consumidores a tomar algunas medidas de precaución ante ellos. El principal problema es que muchos de los artículos que llevan este tipo de pilas no disponen de ningún dispositivo de seguridad para evitar acceder a ellas fácilmente y los consumidores no son conscientes de los graves incidentes que pueden ocasionar.

¿Cuáles son sus peligros?

  • Si se tragan, pueden causar lesiones importantes y permanentes, incluso la muerte.
  • Si un niño muy pequeño se las lleva a la boca, pueden ocasionarle asfixia, como todas las piezas pequeñas.
  • Las pilas de botón pueden alojarse en la garganta de un niño, en el esófago, el estómago o en el tubo digestivo, y con la saliva o los jugos gástricos provocar inmediatamente una corriente eléctrica, creando una reacción química que puede quemar gravemente cualquiera de las partes, en tan solo dos horas.
  • La gravedad de la quemadura puede seguir empeorando incluso después de que se extraiga la pila.

¿Qué debe hacer el consumidor para evitar el peligro, sobre todo de cara a los niños?

  • Mantener las pilas botón fuera de la vista y alcance de los niños y no permitir que jueguen con ellas.
  • Comprobar que los dispositivos o productos con baterías de botón tienen un diseño que evite el acceso fácil a los compartimentos de la batería para los niños.
  • Examinar periódicamente los dispositivos y, si es necesario, poner los medios adecuados para evitar el acceso a las pilas de botón.
  • No llevarse nunca las pilas a la boca por ningún motivo, ya que pueden ingerirse accidentalmente con suma facilidad.
  • Desechar las baterías usadas inmediatamente, ya que pueden seguir siendo peligrosas.
  • Verificar siempre los medicamentos antes de ingerirlos: muchos adultos han tragado pilas de botón por error, confundiéndolas con píldoras.
  • Prestar atención a las advertencias y etiquetas que describen los peligros de las pilas de botón en diversos productos de uso cotidiano.
  • Si existe la sospecha de que un niño ha ingerido una pila de botón, llevarlo de inmediato a urgencias de un hospital. No dejar que el niño coma ni beba y no provocar el vómito.
  • Informar a otros del riesgo asociado a las pilas botón y cómo mantener a los niños a salvo de este riesgo, aún muy subestimado.

Estas advertencias se dieron a conocer a lo largo de la Semana del Conocimiento sobre la Seguridad de las Pilas Botón, promovida por la OECD durante el mes de junio de 2014, en la que participaron países como Australia, Brasil, Canadá, Chile, la Unión Europea, Japón, Corea, Estados Unidos, entre otros.

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