El primer viaje en coche del bebé suscita dudas, sobre todo entre los padres primerizos. Planificarlo con antelación resulta clave para evitar nervios y errores. La sillita debe ser siempre homologada y es preferible que vaya en los asientos traseros del automóvil. El uso correcto de los sistemas de retención infantil reduce en un 75% el riesgo de muerte y en un 90% el de lesiones.

Hay que preparar muchas cosas ante la llegada de un nuevo miembro a la familia: el carro, la cuna, la bolsa del hospital… Todo suele estar listo semanas antes de la fecha marcada en rojo en el calendario. Pero ¿qué ocurre cuando llega el momento de regresar a casa con el recién nacido?

A la protagonista de nuestro reportaje fotográfico le quedaban apenas cuatro semanas para salir de cuentas. Creía que ya lo había preparado todo, pero no había pensado en ensayar el trayecto, para no dejar nada al azar”.

La seguridad del recién nacido, en siete claves:

Planificar: La antelación, sobre todo para madres y padres primerizos, es imprescindible para evitar fallos. Hay que leer detenidamente el manual de instrucciones de la sillita que hemos elegido y aprender a asegurarla al vehículo. Su instalación es a menudo sencilla, pero, según Javier Luzón, responsable del departamento de Desarrollo de la Seguridad en el Vehículo de SEAT, si se deja para el mismo día, sin información y con los nervios, pude convertirse en un auténtico reto de ingenieríaY el uso correcto del sistema de retención infantil es vital, ya que, según la Dirección General de Tráfico, reduce en un 75% el riesgo de muerte y en un 90% el de heridas.

La silla adecuada: Se debe contar siempre con una homologada. Y no es la edad, sino la altura y el peso lo que determina con qué tipo debemos quedarnos.  En el caso de un recién nacido se debe usar una del grupo 0 o 0+. Las del grupo 0 se pueden utilizar hasta que el bebé pese 10 kilos y las del 0+ hasta los 13 kilos. Los capazos no son recomendables y están prohibidos en la mayoría de los países europeos.

Siempre atrás: Los asientos posteriores del coche son los más seguros, y en ellos es donde debe viajar siempre el recién nacido, porque no es buena idea llevarlo en el asiento del copiloto con el objetivo de poder vigilarlo mejor advierte Javier.

El asiento delantero se puede usar en casos extraordinarios, como por ejemplo que otros niños ya estén ocupando los traseros. En este caso hay que asegurarse que el airbag correspondiente al copiloto esté desconectado. Este punto es importantísimo. Jamás hay que olvidarlo.

A contramarcha: Los sistemas de retención para recién nacidos están diseñadas para ir en sentido inverso a la marcha ya que la musculatura del cuello del bebé no está todavía desarrollada explica. 

El anclaje, fundamental: Según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón (EE. UU), el 95 % de los padres comete algún error a la hora de instalar una silla infantil, la mayoría graves desgraciadamente. Los principales errores tienen que ver con la fijación del portabebés y la colocación del cinturón. Por eso es clave leer detenidamente el manual de instrucciones. El sistema Isofix simplifica y hace más cómoda la instalación. Debemos asegurarnos de que el cinturón sigue todo el recorrido marcado por el fabricante, que suele tener tres puntos, dos en la zona del vientre y un tercero, donde pasa en diagonal, en la parte posterior especifica. Y no se debe olvidar que el asa es también un elemento de seguridad y hay que enclavarla en la posición adecuada.  

La tensión correcta: Se debe evitar que el niño vaya con un exceso de ropa de abrigo que pueda provocar holguras en el arnés. Éste debe ir lo más ceñido posible a su cuerpo. Un truco es intentar pellizcar la cinta. Si podemos hacerlo, significa que debemos tensarla un poco más.

Cualquier objeto suelto puede ser peligroso: equipaje o bultos en los asientos o en la bandeja trasera pueden salir proyectados en caso de frenada brusca o colisión y golpear al bebé o al resto de ocupantes. ¡Así que todos los objetos al maletero!

Maletero que conviene que sea ‘a prueba de niños’; que sea amplio. El carro, la bolsa con ropa de recambio, biberones, juguetes…, con un bebé, el equipaje se multiplica. Contar con un maletero de capacidad suficiente es una necesidad básica para poder viajar seguros y cómodos. A veces, la llegada del nuevo miembro a la familia, también marca el momento de cambiar de coche.

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