La impresionante evolución que ha experimentado la telefonía móvil durante los últimos años, permite al usuario llevar en su bolsillo completos equipos informáticos capaces hasta de poner en evidencia a un PC convencional. Sin embargo… seguimos echando de menos algunas cosas que sí hacían nuestros terminales hace 10 años.

Teléfonos Móviles Estafa Problemas

Ocho núcleos, cámaras de más de 40 Megapíxels, pantallas HD, materiales de la más alta tecnología…..

La buena noticia es que su nuevo móvil tiene una flamante batería de 3.000 mAh , la mala es que así  no alcanzamos ni el día y medio de uso».

Parece que los actuales teléfonos móviles son capaces de hacer cualquier cosa y – siendo coherentes -tampoco nos exigen un desembolso económico tan desmesurado. Sin embargo, aquellos que llevamos unas décadas siendo usuarios de éste tipo de dispositivos echamos en falta algunas características de los modelos antiguos…. que se fueron quedando por el proceloso camino del tiempo… y del marketing.

Algunos ejemplos:

  • Resistencia: Cierto es que nos prometen pantallas irrayables, resistentes a la torsión, a determinados impactos…. pero la cruda realidad es que la práctica totalidad de los modelos actuales apenas resisten un impacto medio. Olvídense de aquellos indestructibles «ladrillos» de hace 15 años ó de los «modelos concha» que eran auténticos búnquer en miniatura. Lo cierto e innegable, es que si nuestro flamante nuevo modelo se cae al suelo, sufrirá (con total seguridad) una rotura en pantalla similar a la que mostraban los célebres vasos de Duralex.
  • Estanqueidad: Es la capacidad del modelo para resistir las inclemencias externas. Así, mientras aquellos sólidos modelos de hace dos décadas nos permitían cursar llamadas en medio del chaparrón, los actuales teléfonos – literalmente – tienden a «hacer aguas» ante las primeras gotas. El caso más grave es el de determinados fabricantes que ofrecen homologaciones IPS frente al agua y que, posteriormente, dan por invalidada (unilateralmente) la garantía cuando detectan la más mínima humedad durante una reparación. El número de casos que recibimos en Atención al Consumidor sobre ésta particular situación es cada vez más elevado.
  • Accesibilidad: Cierto es que los asistentes por voz (Siri, Cortana, Google Now…) han facilitado mucho mas cosas y nos permiten realizar determinadas operaciones sin – siquiera – tocar el terminal. Pero en realidad, seguimos dependiendo del clásico teclado. El problema es que las guerras de patentes y el marketing, nos privan ahora mismo de aquellos teclados físicos que hicieron furor en marcas como Blackberry. Unos dispositivos de entrada que facilitaban el uso, incluso, a personas con discapacidad visual. Los actuales teclados son infinitamente más lentos, imprecisos e inaccesibles (para, por ejemplo, personas invidentes). Lo peor, quizás, es que ésta pérdida en la calidad de utilización no parece importar mucho a la mayoría de fabricantes.
  • Autonomía: La buena noticia es que su nuevo móvil tiene una flamante batería de 3.000 mAh , la mala es que con ésa cifra no alcanzamos ni el día y medio de uso. «¡Pero…. si antes con una batería de 650 mAh teníamos para dos semanas!». Cierto pero ni el cliente quiere renunciar a una resolución Full HD en su pantalla de 6 pulgadas (con lo que gasta), ni el fabricante al empleo de baterías de Ion Litio, por lo que el Consumidor está condenado en éste sentido…. al menos hasta que, ó bien entendamos que el móvil no es el medio más saludable para hacer una maratón de «Juego de Tronos» ó bien que las Compañías asuman que hay opciones (como el Grafeno) más eficientes a nivel energético… y más ecológicas. Pero claro… éso tiene un elevado coste a nivel de desarrollo.
  • Tamaño: Curioso… pero aunque las tarjetas SIM cada vez son más pequeñas, los móviles son cada vez más grandes. Se acabó aquello de confinar el móvil dentro del bikini (como nos sugería aquel célebre anuncio de Motorola), incluso de llevarlo en el bolsillo del pantalón. Dedicamos tantas horas a la pantalla que necesitamos que ésta roce el formato «Cinemascope», aún cuando nos crezcan las dioptrías. Y no es sólo un problema de vista, también de accesibilidad (nuevamente) ya que la manejabilidad de los nuevos modelos es un impedimento para personas mayores y/o con dificultades motoras. Pero claro, la moda… es la moda.

Más grandes, más frágiles, consumen más energía son más incómodos de usar y duran muchísimo menos (alcanzar los 3 años de vida útil llega a ser una odisea para cada vez más modelos). También generan muchas más reclamaciones ante Consumo que los modelos precedentes (el Consumidor no debe tolerar muchas de éstas nuevas lacras) pero… ¿quien es capaz de prescindir de su Smartphone sin que le tachen de «hipster» ?.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here