Empezó siendo un éxito de ventas. El objeto de deseo de Consumidores, Usuarios…. y hasta de coleccionistas. Aclamado por la crítica, reconocido por la prensa especializada. Era el fenómeno del momento dentro del mundo del motor. Pero «algo» salió mal y de repente, la estrella de la marca japonesa Suzuki, se convirtió en el dolor de cabeza de miles de Consumidores. ¿Qué pudo salir mal?. Prácticamente… TODO.

En medio de la creciente fiebre por los vehículos urbanos, SUV y todocaminos, apareció – casi por sorpresa – un pequeño todoterreno que pronto conquistó el corazón de los conductores de medio mundo. El Jimny, es la última generación de un vehículo con casi 50 años de trayectoria. Forjado en montes, ciudades e incluso (hace años) en algún campo de batalla. Su innegable atractivo empujó a muchos a usuarios al Concesionario y ahí, en ése preciso momento se inició el particular «Via Crucis» de muchos Consumidores.

Queda demostrado que Suzuki jamás pensó que su pequeño vehículo campero se convirtiera no sólo en un superventas; si no en todo un fenómeno mediático. Sin embargo, y a las pocas semanas de ponerse a la venta, los concesionarios de todo el planeta se llenaban de largas colas para hacerse con el codiciado «Suzuki Jimny».

Nada podía salir mal… ¿ó sí?.

Muchos preguntarán: «¿pero qué tiene éste coche para haber causado semejante furor?». En realidad, y sobre el papel, lo tenía todo (notad que hablamos en pasado): un coche duro, con un diseño atractivo, polivalente y que mostraba una gran eficacia tanto al usuario urbano, como a un guarda forestal (de hecho Comunidades como la Junta de Castilla y León eligieron éste modelo para sus trabajadores forestales : ¡casi 500 unidades!).

Tal fue el éxito que la única planta que los producía (en Japón) empezó a no dar abasto. sus cadenas de montaje estaban saturadas con tanto pedido y, el destinar parte de la producción a un segundo centro, tampoco surtió efecto.

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Ante la escasez, muchos concesionarios optaron por no vender los Suzuki Jimny que tenían en sus instalaciones, para poder usarlos como unidad de muestra y seguir recogiendo pedidos.

Unos pedidos que suponían para el Consumidor la entrega de una fianza (algunas fuentes nos han confirmado que con cifras cercanas a los 6.000 €) y el tener que asumir un tiempo de espera…. indeterminado.

…Y la cosa empeoró. Mucho.

Tan larga comenzó a ser la espera, que muchos Consumidores vieron como la normativa europea en materia de emisiones se modificaba y ése Jimny que no llegaba, se encarecía en otros 2.000 € (Suzuki trasladó el coste de adaptar el vehículo a sus propios clientes). A muchos clientes, curiosamente, no les importó… por lo que las listas de espera siguieron creciendo… y creciendo….

Sin embargo, el monumental varapalo vino hace apenas 10 días, cuando Suzuki confirmaba las peores noticias: «No se producirá ningún Jimny más en 2020«. Ésta peculiar decisión (fruto sin duda de la saturación) ha dejado a miles de Consumidores con la fianza pagada, sin coche… y con la única esperanza de conseguir uno ¡en el año 2021!. El caso ha llegado a tal extremo que ya hay hasta un mercado de «reventa» del pequeño modelo campero, claro está, con precios que rozan el escándalo.

Si eres uno de los miles de afectados por el «peculiar» Caso Jimny, quizás deberías plantearte el asumir medidas, sobre todo si ya has entregado una fianza…. pero sigues sin coche. Si es tu caso…. nos encantaría que lo compartieras (te dejamos éste enlace). Así además podremos brindarte la ayuda necesaria.

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