Hace apenas unos días el prestigioso periódico alemán «Der Spiegel» revelaba en sus páginas algo aterrador: numerosas empresas se lucran de nuestros datos personales más íntimos… vendiéndolos a terceros. Y lo peor de todo; muchas veces con nuestro propio consentimiento.

LifeCake una APP que nos pide demasiados "permisos"

Enfermedades que padecemos, orientación sexual, consumo de determinadas sustancias, cuentas de correo y de pago On Line ó incluso el recurso a «profesionales del sexo» son algunos de los aspectos de nuestra vida con los que determinadas empresas comercian… a cambio de beneficios millonarios.

Accedemos a software de última generación,  cediendo nuestros datos personales é íntimos. También el de nuestros contactos».

A principios de la pasada semana, el diario alemán Der Spiegel recogía un pormenorizado estudio de la empresa de auditorías Panorama 3 en el que se mostraba como «WOT» (Web Of Trust), una de las aplicaciones de software más extendidas en Internet, estaba traficando con los datos de nuestro historial de navegación. Una aplicación que – conviene recordarlo – han descargado más de 140 millones de usuarios en todo el mundo.

Con nombres, apellidos…. y cuentas de pago.

Según Der Siegel, la empresa responsable del popular WOT, puso en manos de los periodistas participantes (entendemos que previo pago) información personal de numerosas personas en la que se incluían datos tan sensibles como enfermedades padecidas, orientación sexual ó cuentas de Paypal con las que hacer pagos On Line. Evidentemente, la empresa ha declinado el hacer declaraciones.

¿Cómo hemos llegado a éste punto?.

En Atención al Consumidor hemos querido realizar un experimento particular para conocer cómo se origina y legitima una situación así. Actualmente el coste estrictamente económico del software ha descendido espectacularmente en los últimos añós. Hemos pasado de pagar 16.000  de las antiguas pesetas (nada menos que 100€) por un cartucho para la consola… a «tan sólo» desembolsar 3 ó 4 € (a veces menos) por el último grito en videojuegos para nuestro smartphone ¿cual es el truco?.

Las empresas de desarrollo han encontrado algo mucho más valioso que nuestro propio dinero: nuestra intimidad. Accedemos a software de última generación, APPs revolucionarias y juegos de primer nivel, cediendo – a cambio – «únicamente» nuestros datos personales é íntimos. También el de nuestros contactos.

Vendiendo la vida de nuestros propios hijos….

Deseamos adquirir mejoras para nuestro juego de smartphone presuntamente gratuito. Para dotarle de una mejor experiencia, la empresa de software nos propone desde ver vídeos publicitarios (algo hasta cierto punto comprensible) hasta acceder a una plataforma – Denominada «TapJoy» – que nos ofrece «dinero virtual» para nuestros videojuegos a cambio de instalar determinadas aplicaciones.

Nos llaman la atención 3 en particular: una que exige que manipulemos nuestro terminal para que permita instalar «aplicaciones no oficiales», otra (Denominada «Mobile Xpresion» y clasificada como «encuesta») con la que debemos convivir ¡una semana! y permitirla recabar datos sobre nuestra vida personal, según su texto legal: «La aplicación recoge de forma anónima datos respecto de su uso del dispositivo que contribuirán a dar forma al futuro de Internet» (Sic.).

Sin embargo la que llama poderosamente la atención es otra de las sugerencias: la APP para Android «Baby Photo Timeline«, una aplicación que bajo un cándido y edulcorado diseño, nos anima a fotografiar constantemente a nuestros propios hijos en distintos estadios y momentos de su vida. Aunque la cordura nos insta a lo contrario… decidimos instalar.

Nada más iniciar el proceso, la APP «Baby Photo Timeline» de Lifecake nos muestra los privilegios (algo exigido por Google en su tienda oficial de aplicaciones «Play») que deberemos conceder a la aplicación para poder utilizarla con gratuidad (imagen de la derecha): usando nuestro propio móvil accederán – y siempre según su propio pliego de condiciones – a nuestra información relativa:

  • Compras en aplicaciones
  • Historial de aplicaciones y dispositivo
  • Identidad
  • Contactos
  • Ubicación
  • SMS
  • Teléfono
  • Fotos/multimedia/archivos
  • Información sobre la conexión Wi-Fi
  • ID de Dispositivo y datos de llamada

….y cuenta bancaria si (finalmente) decidimos acogernos a alguna de las opciones de pago con dinero real. Como muestra la captura, un botón (de generosas proporciones) en el que se muestra la palabra «ACEPTAR» es la llave a nuestra vida privada e íntima.

Finalizado el proceso de instalación (en perfecto castellano), el programa nos insta a ofrecer datos sobre nuestros hijos, incluso aunque éstos no hayan nacido (podemos indicar la fecha prevista para el alumbramiento). Podemos, de hecho, crear fichas diferentes para cada uno de nuestros retoños y, plasmar en ellas, las fotos que consideremos oportuno, unas fotos que, mucho nos tememos, dejarán de ser exclusivas de nuestro ámbito privado para pasar a formar parte del descomunal Big Data.

CORDURA, como Consumidores.

Lo más grave es que la gran mayoría de las aplicaciones exigen tales privilegios para su instalación, aún las más aparentemente inocentes. Es el precio de lo «gratuito», la explotación llevada al límite del concepto «Gratis».

Como colofón sólo indicar dos valiosas premisas: leer sílaba a sílaba el apartado legal de cada APP antes (incluso de su instalación) y algo que debería ser obvio: lo gratis, no existe; como reza un ya clásico proverbio en Internet: «Cuando no pagas por un producto… el producto pasas a ser tú«.

3 Comentarios

  1. Yo ése menú de la foto lo veo prácticamente en TODAS las App que instalo. Vamos; que estamos vendidos. Y nunca mejor dicho.

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