Cada vez son más frecuentes las compras por internet y la proliferación de páginas web que ofrecen productos a mejor precio, entradas a espectáculos con descuento, viajes más económicos, etc.

Este tipo de compras requiere algo más de cautela que el comercio presencial, ya que la información, condiciones y datos se tienen que leer con atención y conservarlos siempre, aunque a veces no se considere necesario ni importante.
Algunas empresas pueden aprovechar esta falta de prudencia para introducir alguna cláusula abusiva entre sus condiciones; condiciones que habitualmente el usuario debe marcar como leídas si quiere continuar con la compra.

Cláusulas abusivas más habituales

Algunas de las cláusulas abusivas que los organismos de consumo han detectado en páginas de venta on line y que los servicios de inspección están revisando de cara a posibles sanciones, son:

  • Imposición de recurrir a un tribunal concreto en caso de problemas: en las condiciones de compra o contratación de la página a veces se impone el sometimiento a unos tribunales específicos, si se produce un litigio o controversia, “con renuncia expresa a cualquier otro fuero”. Es una condición ilegal. El consumidor puede acudir, siempre que lo necesite, a los tribunales de la ciudad donde reside, no necesaria ni exclusivamente al de la ciudad donde tiene su sede la empresa.
  • En la aplicación de la garantía, remitir al fabricante y evadir su responsabilidad. Quien debe responder de la garantía (dos años para cualquier producto nuevo) es la empresa vendedora y el consumidor tiene derecho a exigirla.
  • Expresiones del estilo “precio desde”, “el producto puede variar de tamaño, color, diseño, etc.” o “estas características son válidas salvo error tipográfico”. Se trata de cláusulas abusivas porque dejan vía libre a cualquier modificación que quiera hacer la empresa unilateralmente.
  • Exigir que, en el caso de que el cliente no esté conforme con el producto y desee devolverlo, lo haga con el paquete precintado y en las mismas condiciones que le llegó (salvo excepciones al derecho de desistimiento). Es una cláusula abusiva, ya que el comprador nunca podrá comprobar si el producto se ajusta a lo que desea si no abre el paquete para verlo. Si el usuario ha aceptado esta condición y luego se encuentra con el problema, debe saber que puede devolver el producto aunque no esté precintado.

Precauciones en la compra

Con el fin de evitar problemas en la compra on line, es importante:

  • Comprar en páginas seguras (que empiecen por https:// en lugar de http:// o lleven un candado junto a la barra de dirección o en algún otro extremo de la pantalla).
  • Localizar la identificación de la empresa y conservarla. Suele aparecer en el certificado digital, que se ve cuando se hace doble clic en el candado.
  • Intentar comprar en páginas oficiales o conocidas, o que muestren el símbolo de confianza en línea, y que tengan, a ser posible, domicilio en la Unión Europea.
  • Comprobar que la página tiene el símbolo de pago seguro.
  • Leer siempre toda la publicidad y las condiciones generales. No aceptarlas nunca sin haberlas leído. Conservar una copia impresa de estos documentos, son la única prueba para poner una reclamación.
  • Conservar el albarán de entrega del producto, ya que la fecha que ahí figura supone el inicio del período de desistimiento. Si el usuario se arrepiente de su compra y quiere devolverla, tiene catorce días desde el momento que el producto llega a su casa. La única prueba de la fecha es el albarán de entrega. Es importante saber que algunas compras en línea carecen de derecho de desistimiento, como las entradas para espectáculos, por lo que no se pueden devolver.
  • Guardar la página que resume el pago.

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