Nuestro Smartphone puede hacer infinidad de cosas; de hecho se ha convertido en un poderoso aliado para el Consumidor pero ¡cuidado! por que algunos usos pueden generarnos un buen disgusto… ó algo peor.

La tecnología nos permite elegir, pagare, incluso, recibir más cómodamente todas nuestras compras. En los últimos años se ha convertido en una de las herramientas «imprescindibles» para el Consumidor. Sin embargo; a veces la tecnología va demasiado rápido y el uso que hacemos de ella puede resultar peligroso. Extremadamente peligroso.

Lo fotografío… ¡y lo tengo!.

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La tecnología de Google Lens ha supuesto un antes y un después para los Consumidores de todo el mundo. Éste poderosísimo software (que podemos encontrar en ya prácticamente todos los Teléfonos, Smartphones y Tablets), nos permite identificar un objeto a través de la cámara, conocer sus características, su marca y (ya en las últimas versiones) incluso poder comprarlo con un simple click.

Pongamos un ejemplo práctico. Nos cruzamos con una persona que lleva unos zapatos que llaman nuestra atención; de hecho, incluso nos planteamos el comprar unos iguales. Gracias a éste sistema de reconocimiento óptico, sólo tenemos que hacer discretamente una foto y encomendarle a la Inteligencia Artificial del sistema que nos los busque en Internet. Es más, si finalmente queremos darnos el capricho, podremos hacerlo sin salir de la aplicación (que amablemente nos puede hasta llevar a la tienda concreta que nos los vende).

Todo ello con nuestro smartphone y sin tener que molestar al viandante con el que nos hemos cruzado. Perfecto, ¿verdad?. Pues no, no del todo. Veamos.

Peligro de…. ¿muerte?.

Últimos días de otoño, un clima benigno y un momento perfecto para la recogida de setas. Los avezados buscadores se adentran en el campo con la cesta, la navaja… ¿y su smartphone?.

Efectivamente, en los últimos meses hemos constatado como un creciente número de usuarios utiliza Google Lens para identificar setas y hongos. La idea es evitar aquellos que no son comestibles (por su nulo valor gastronómico) ó, incluso, venenosos. Tal es la confianza en nuestro smartphone y éstas nuevas tecnologías que a ellos les encomendamos nuestra salud… y nuestra vida.

Google Lens, como cualquier otro sistema tecnológico no es infalible. De hecho, su reciente implantación hace que cometa errores con cierta frecuencia (aún se encuentra en fase de calibrado). Es cierto que puede, incluso, detectar la raza de un cachorro ó la marca de un vehículo, pero de ahí a encomendarle capacidades «micológicas» va un mundo.

El error puede conducirnos… a una tragedia. Por éste motivo, y una vez más, desde Atención al Consumidor, rogamos que se realice un uso responsable de las tecnologías y que encomendemos al sentido común, y no a una APP, nuestra seguridad…. y nuestra salud.

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